Marcos Morales y Lucía Ruibal protagonizan un espectáculo donde el tiempo se detiene en el compás del flamenco. La maestría de la guitarra, a cargo de Juan José Ramos y Manuel García, así como las voces apasionadas de Eva Durán y Raúl Jiménez crean una atmósfera que trasciende lo efímero, convirtiendo cada momento en una experiencia eterna.