El baile de Lisiane Sfai y la delicadeza de Marina Perea llenan el escenario de sensibilidad y belleza en cada movimiento. Juañares Carrasco aporta al cante una profundidad conmovedora, mientras Juan Triviño se une en los últimos días de la semana para intensificar la emoción. La guitarra de Alejandro Moreno completa este cuadro flamenco, con un toque que envuelve al público en la esencia más pura de este arte.